El colectivo deEstudiantes Pre Parados, de la isla de Gran Canaria, mantiene un encierro en elEdificio de Humanidadesde la ULPGC desde el pasado 22 de mayo contra los recortes en la Educación pública aprobados por el Gobierno estatal y aplicados en el Archipiélago por el Ejecutivo autonómico. Más de cien días de protesta y resistencia frente a la contrarreforma educativa. Y, lejos de estar dispuestos a capitular, afrontan el inicio del nuevo curso con fuerzas renovadas.
Para "caldear el ambiente", este próximo lunes 10 de septiembre los jóvenes han programado dos cacharradas con las que, entre otras cosas, pretenden llamar la atención de sus compañeros sobre una lucha en la que - dicen - "nos estamos jugando el derecho fundamental a recibir una educación pública digna y de calidad". A las 9 de la mañana, los"Pre Parados" recibirán sonoramente a los alumnos con horario de mañana; repitiendo el acto a las 15 horas para aquéllos con horario de tarde. Las cacharradas se efectuarán tanto en el Campus de Tafira como en el de Humanidades y los jóvenes llaman a sumarse a las mismas a todos los que compartan sus reivindicaciones.
UN RECTOR Y UN CONSEJERO "DESAPARECIDOS"
Entre otras reclamaciones, los estudiantes pide que no se suban las tasas universitarias, tal y como hará a partir de este curso la ULPGC a pesar de que el Consejo de Gobierno de la institución académica manifestó en mayo su rechazo "la forma y el fondo" del Real Decreto que impone dichos incrementos.
De manera reiterada, el colectivo de "Pre Parados" ha solicitado reunirse tanto con el rector José Regidor como con el Consejero de Educación del Gobierno autónomo, José Miguel Pérez, para exponerles sus demandas. Hasta la fecha, sin embargo, no han recibido ninguna contestación. "Si de verdad no están de acuerdo con la subida de tasas, ¿por qué no se reúnen con nosotros?" - se pregunta Abraham uno de los jóvenes que participa en el encierro.
"SEGUIREMOS AQUÍ HASTA QUE CAMBIEN LAS COSAS O DECIDAMOS EMPRENDER NUEVAS ACCIONES"
Pero si ni las autoridades académicas ni los Gobierno central y autonómico dan su brazo a torcer tampoco lo hacen los estudiantes, que no contemplan la posibilidad de renunciar a sus reivindicaciones. "Seguiremos aquí de forma indefinida hasta que cambien las cosas o decidamos emprender nuevas acciones" -asegura Guacimara Vera, alumna de Psicopedagogía de la ULPGC que permanece en el encierro desde el mismo 22 de mayo.
Por su parte, Carlos Expósito, alumno de tercer curso de Historia, explica las consecuencias que tanto la subida de las tasas como la drástica reducción de las becas tendrán para los jóvenes de las clases populares del Archipiélago. "Cuando empecé en la ULPGC, hace dos años, la matrícula me costó 453 euros. Ahora tengo que pagar 753 euros. Siempre he sido becario pero no tengo ahora tan claro que me renueven la ayuda porque pueden seguir improvisando nuevos recortes o nuevas condiciones para obtenerla", dice.
El resto de sus compañeros manifiesta idéntica convicción en la justeza de sus reclamaciones y se muestran decididos a continuar el combate hasta que se dé marcha atrás en las medidas gubernamentales, lo que permite prever un curso académico más que caliente en las aulas y las calles de la isla.
Fuente: canariassemanal.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario