Con una economía estructuralmente incapaz de absorber la ingente cantidad de empleo destruida por el estallido de la burbuja inmobiliaria, el panorama que se presenta a los casi290.000 parados del Archipiélago canario resulta hoy en día absolutamente desolador. Pero si las posibilidades que se presentan en las Islas para reincorporarse al mercado de trabajo son escasas, las ayudas estatales para este colectivo se encuentran, sencillamente, en trance de desaparición.
El próximo año, la partida destinada al Plan Integral de Empleo para las Islas (PIEC) se reducirá de 42 a 10 millones de euros. Es decir, que este servicio - cuya efectividad ya había sido cuestionada desde algunos sindicatos alternativos - tendrá que soportar en 2013 la retirada de 32 millones de euros. Esto es, 5.324 millones de las antiguas pesetas.
Como consecuencia de estos leoninos recortes- y según reconocían este miércoles desde el Gobierno autonómico- más de 10.000 canarios desempleados se quedarán sin actividades de formación que les permitan incrementar sus posibilidades de volver a encontrar un empleo.
Esta drástica rebaja, sin embargo, no es la única impuesta por el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Los 32 millones de euros ya mencionados se suman a otros 40 millones suprimidos en los PGE de 2012 y que estaban consignados para el desarrollo de infraestructuras educativas y políticas activas de empleo. Entre 2010 y 2011 se suprimieron otros 140 millones destinados también a "formación y empleo".
Así las cosas, no es extraño que en lo que va de año el Servicio Canario de Empleo haya atendido a través del PIEC tan solo a unos 14.000 parados, de los cuales 3.100 han sido contratados por municipios. Es decir, que el grueso del colectivo, unos 276.000 desempleados no han podido acceder siquiera a un curso de formación.
Fuente: canariassemanal
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