Los reaccionarios cambios, en la política y en lo ideológico, a nivel mundial en los últimos 20 años, cambios temporales de la dominación de las fuerzas del capital y el reformismo, están haciendo reaparecer viejas teorías acerca de la "independencia" y la "neutralidad" de los sindicatos. Estas percepciones afirman que la coordinación de la lucha de los trabajadores, en la dirección de concepción de clase, limita esta lucha, la subordina a las prioridades políticas y sitúa en los caminos de la lucha, en cada uno de los respectivos países, trampas que no están sirviendo a los intereses de la clase obrera. Naturalmente, las fuerzas del capital y sus partidarios en los sindicatos reformistas no sólo se satisfacen con tales percepciones, sino que las promueven y mantienen como, supuestamente, un posicionamiento moderno y progresistaEn ningún caso estas teorías son nuevas. Son las viejas teorías. Tales teorías se expresaron en el interior de la FSM, incluso a partir del Primer Congreso, en 1945 en París, cuando los representantes de algunos sindicatos, en especial los británicos y los holandeses, exigieron que la FSM permaneciera neutral hacia el tema del colonialismo, con la excusa fraudulenta de que "esto no es una cuestión sindical".
El enfrentamiento fue duro. Los británicos y los holandeses fueron vehementemente confrontados por los líderes sindicales, como el indio Dange SA, el cubano Lázaro Peña, el chino Liu Chang Cheng, el soviético Kuznetsov y otros.
Después de la votación, la resolución del Congreso de fundación de la FSM dice:
"Habrá sido una victoria incompleta si la gente de las colonias y los territorios de todos los países se ven privados de sus derechos en la libre determinación y la independencia nacional".

No hay comentarios:
Publicar un comentario