Los ayuntamientos de Gran Canaria se niegan a subir el recibo municipal de la basura y tampoco tienen fondos propios para pagar el canon de los nuevos vertederos insulares de Salto del Negro y Juan Grande, por lo que pedirán al Cabildo que busque una fórmula de pago que no afecte a los vecinos ni a las maltrechas arcas municipales, al menos hasta que pasen los peores momentos de la crisis económica.
Tras el anuncio del presidente del Cabildo, José Miguel Bravo de Laguna, que el pasado viernes calculó que las tasas municipales por el tratamiento de residuos se tendrán que triplicar, la mayor parte de los alcaldes consultados ayer se mostraron contrarios a cargar sobre los vecinos los nuevos precios por tirar la basura en Salto del Negro o Juan Grande.
"Gravar con más impuestos a los ciudadanos es algo impensable para nosotros, habrá que retrasar la entrada en vigor de las nuevas tarifas o buscar fórmulas transitorias, pero no cargarlo sobre los vecinos porque muchos ya no pueden pagar ni las tasas municipales que tenemos ahora", señaló Antonio Morales, presidente de la Mancomunidad del Sureste, que agrupa a Agüimes, Ingenio y Santa Lucía.
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