"Capitalismo inepto"
Canarias, 3 de marzo de 2013
El ministro de la contrarreforma
educativa, miembro de la extrema derecha española, el Sr. Wert, dedica
grandes esfuerzos a asfixiar el conjunto del sistema educativo, a
segregar las aulas, a encarecer la enseñanza, a perseguir el
pensamiento, la cultura, la reflexión, etc. De los mencionados
esfuerzos, a los que dedica el Sr. Wert mayor intensidad y devoción,
es a expulsar al hijo del obrero de la Universidad.
Pero sin duda es la persecución de las humanidades, la que se ha convertido en el objeto más preciado de sus ultraderechistas deseos. Sin duda, lo que el Sr. Wert, representante de la ortodoxia de la Escuela de Chicago pretende, es una Universidad que fabrique Licenciados útiles al desarrollo capitalista.
En esta estrategia, las Facultades de Humanidades, no solo no cuentan, sino que son percibidas, por la ortodoxia capitalista, como un enemigo, como una extravagancia improductiva propia de la pesadilla de la Ilustración.
Alumno aventajado de las teorías económicas de M. Friedman, Wert, entiende la formación universitaria, como el conjunto de habilidades y conocimientos útiles para los dos pilares básicos de la corriente económica neoliberal, la productividad y los beneficios, por lo tanto, rechaza como improductivo, el conocimiento, la historia, el pensamiento, el humanismo...
En el esfuerzo de desterrar de la Universidad el conjunto de las ciencias del pensamiento, Wert, desea sobre cualquier otra cosa, enterrar las ideas, y lo hace expulsando de las aulas universitarias al conocimiento crítico, a la reflexión serena, y la comprensión científica de la historia.
Por ello permítanme recordarle algo al Sr Wert., esa Universidad que usted detesta y que nosotros defendemos, nos permite dar respuesta a algunas interesantes preguntas, por ejemplo, ¿por qué cualquiera puede ser Ministro pero no puede ser Maestro?
Veamos, el término maestro deriva de magister y este, a su vez, del adjetivo magis que significa más o más que. El magister lo podríamos definir como el que destaca o está por encima del resto por sus conocimientos y habilidades. Por ejemplo, Magister equitum (jefe de caballería en la Antigua Roma) o Magister militum (jefe militar).
Pero sin duda es la persecución de las humanidades, la que se ha convertido en el objeto más preciado de sus ultraderechistas deseos. Sin duda, lo que el Sr. Wert, representante de la ortodoxia de la Escuela de Chicago pretende, es una Universidad que fabrique Licenciados útiles al desarrollo capitalista.
En esta estrategia, las Facultades de Humanidades, no solo no cuentan, sino que son percibidas, por la ortodoxia capitalista, como un enemigo, como una extravagancia improductiva propia de la pesadilla de la Ilustración.
Alumno aventajado de las teorías económicas de M. Friedman, Wert, entiende la formación universitaria, como el conjunto de habilidades y conocimientos útiles para los dos pilares básicos de la corriente económica neoliberal, la productividad y los beneficios, por lo tanto, rechaza como improductivo, el conocimiento, la historia, el pensamiento, el humanismo...
En el esfuerzo de desterrar de la Universidad el conjunto de las ciencias del pensamiento, Wert, desea sobre cualquier otra cosa, enterrar las ideas, y lo hace expulsando de las aulas universitarias al conocimiento crítico, a la reflexión serena, y la comprensión científica de la historia.
Por ello permítanme recordarle algo al Sr Wert., esa Universidad que usted detesta y que nosotros defendemos, nos permite dar respuesta a algunas interesantes preguntas, por ejemplo, ¿por qué cualquiera puede ser Ministro pero no puede ser Maestro?
Veamos, el término maestro deriva de magister y este, a su vez, del adjetivo magis que significa más o más que. El magister lo podríamos definir como el que destaca o está por encima del resto por sus conocimientos y habilidades. Por ejemplo, Magister equitum (jefe de caballería en la Antigua Roma) o Magister militum (jefe militar).
El término ministro deriva de minister y este, a su vez, del adjetivo minus que significa menos o menos que. El minister era el sirviente o el subordinado que apenas tenía habilidades o conocimientos.
Por tanto, queda demostrado que para ser ministro no hace falta ser... nada
Esta es la Universidad que defendemos,
la que nos muestra que un minus puede llegar a convertirse en la
pesadilla de la educación y la cultura, por eso, por esa misma razón, es
por la que nosotros la defendemos y usted la odia.
Daniel Casal.
Alumno de la ULPGC y militante de la Secretaría de Agitación y Propaganda.

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